Alquiler de coches en Oviedo.

OVIEDO

Los monjes Máximo y Fromestano, fundadones de la ciudad en el año 761, crearon una explotación agrícola de carácter monástico. Aquel primer establecimiento se completaría pronto con una pequeña iglesia bajo la advocación de San Vicente.

El rey Fruela, cuarto de la monarquía asturiana, fue el primer impulsor que  decidió   la ciudad con la construcción de un palacio y una iglesia cercanos entre si. Fruela eligió el lugar como residencia de Munia, su mujer, y en él nació su hijo Alfonso II, conocido como "el Casto".

A la muerte del rey Fruela sube al trono el rey Aurelio (768-764), primo suyo. Se suceden después los reinados de Silo (774-783), Mauregato (783-788) y Bermudo (788-791) antes de que Alfonso II El Casto suba finalmente al trono que ocupará durante 51 años de excelente gobierno.

Alfonso II El Casto (791-842) translada la corte del reino a Oviedo. Bajo su reinado se descubre el sepulcro del Apóstol Santiago en Compostela de Galicia y crea entonces el Camino de Santiago, fenómeno capital en la historia de la ciudad.

Construye además un templo dedicado a El Salvador, al que donaría la Cruz de los Ángeles, y un palacio real que formaron el núcleo y motor de Oviedo.
En esta época la ciudad se convierte en el epicentro del Arte Asturiano, expresión arquitectónica original y única, heredera de tradiciones visigodas, orientales y nórdicas

Al morir Alfonso II sin descendencia, un primo suyo, Ramiro I, es elegido como sucesor. Durante su reinado fueron contruidos los edificios de Santa María del Naranco, cuyas soluciones arquitectónicas no fueron utilizadas hasta casi quinientos años mas tarde, y la iglesia de San Miguel de Lillo, muy cerca del anterior.

El traslado de la corte regia a León, tras la muerte de Alfonso III El Magno, vincula la vida de la ciudad a las reliquias conservadas en su catedral y al paso de peregrinos que visitan El Salvador y que continúan su caminar hasta Santiago.

Los siglos siguientes (XIII-XVI) conocen el desarrollo de la ciudad medieval, conservada en su trazado hasta hoy, la construcción de una muralla, un incendio devastador la nochebuena de 1521 y la formidable obra del acueducto de Los Pilares para el abastecimiento de agua a la ciudad a lo largo del siglo XVI.

La fundación de la Universidad por Fernando de Valdés Salas, a comienzos del siglo XVII, abre Oviedo urbanísticamente hacia una expansión progresiva, impulsada en el XVIII por la nobleza urbana y la construcción de palacios notables, en el XIX por el crecimiento industrial y el ensanche urbano de la calle Uría, y en el XX por el desarrollo administrativo y comercial.

En la actualidad Oviedo es la capital del Principado de Asturias y mantiene una vocación de ciudad de servicios administrativos y universitarios. El comercio se ha convertido en su sector económico fundamental. Oviedo es hoy una ciudad con una notable proyección internacional a través de los Premios Príncipe de Asturias, entregados anualmente en el Teatro Campoamor, y del Campus Internacional, al que acuden personalidades de la más alta relevancia mundial.

Para recorrer la capital del principado de Asturias, nada mejor que hacerlo en coche, por comodidad y agilidad en los desplazamientos, consulte ofertas en alquiler de coches en Oviedo.


LUGARES DE INTERÉS

Catedral, de finales del siglo XIII y mediados del siglo XVI edificada sobre un templo levantado en el siglo VIII y dedicado al Salvador. Es la única catedral gótica dedicada al Salvador, y en su mayoría es de un gótico tardío.
Cámara Santa de Oviedo. Está en la Catedral, y es parte del Patrimonio de la Humanidad (UNESCO). Son las primeras muestras del estilo asturiano. En la Cámara Santa se guardan las reliquias de la ciudad tales como la Cruz de los Ángeles (en el escudo del concejo), la Cruz de la Victoria (en la bandera del Principado), el Cofre de las Ágatas o el Santo Sudario (una reliquia sagrada, similar al sudario que cubrió a Cristo tras su muerte).
Claustro del Monasterio de San Vicente, del siglo XVI. Este Convento fue el primer edificio construido en la fundación de Oviedo. En sus claustros está instalado el Museo Arqueológico.
Santa María del Naranco. (Prerrománico) Palacio del siglo IX. Parte del Patrimonio de la Humanidad (UNESCO)

San Miguel de Lillo. (Prerrománico) Capilla, del siglo IX. Parte del Patrimonio de la Humanidad (UNESCO)

Basílica de San Julián de los Prados. Parte del Patrimonio de la Humanidad (UNESCO).
La Foncalada. Fuente originaria del siglo IX. Se trata de la única fuente y la única obra civil del arte prerrománico que se conserva. Parte del Patrimonio de la Humanidad (UNESCO).
Capilla de la Balesquida, construida en el siglo XIII, fue reconstruida varias veces en los siglos XVII, XIX y XX. Está dedicada a la Virgen de la Esperanza.
Edifico del Ayuntamiento, construido en el siglo XVII, es un edificio de tres plantas y una planta baja porticada cuyo arco central era la antigua puerta de entrada en la ciudad. Merece especial atención la Torre del Reloj.
Convento e Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, del siglo XVI, fue uno de las asentamientos fuera de las murallas de la ciudad.
El Fontán, conjunto de edificaciones que forman una plaza porticada de planta rectangular. Datan de los siglos XVII y XVIII y fue construida sobre una charca, por lo que debió ser reconstruida a finales del siglo XX. Alberga al Mercado del Fontán que se celebra los jueves, sábados y domingos por la mañana.
Casa de Llanes, tiene una de las mejores fachadas barrocas de Asturias, fue construida en el siglo XVIII.
Villa Magdalena, palacete de comienzos del siglo XX que a comienzos de la década de los 90 fue expropiado para uso público.
Casa del Deán Payarinos, edificio de estilo ecléctico del siglo XX que alberga al Conservatorio de Música Eduardo Martínez Torner.
Hospicio Provincial, del siglo XVIII tiene una fachada de estilo barroco rematada por un gran escudo y una capilla octogonal. Tras la Guerra Civil fue rehabilitado y actualmente alberga las instalaciones del Hotel de la Reconquista, el más prestigioso de Oviedo.

Auditorio-Palacio de Congresos Príncipe Felipe, inaugurado en 1999
Palacio de Congresos Princesa Letizia:
obra del arquitecto Santiago Calatrava, actualmente en construcción con primavera de 2008 como fecha prevista de fin de las obras.
Toda la zona centro está protegida bajo la declaración de Bien de interés cultural la cuál se denomina a Zona Monumental de Oviedo.

ZONAS DE COMERCIO
La más importante zona comercial de Oviedo es, sin duda, la calle Uría, eje en el que se instalan las sedes de bancos, compañías de seguros, así como grandes almacenes (El Corte Inglés, Zara, etc.) y multitud de tiendas.
Tras los planes de choque de peatonalización del centro, otras calles circundantes se han convertido también en ejes comerciales importantes, entre las que cabe citar la calle de Gil de Jaz, de Independencia, de Doctor Casal, Covadonga, Melquiades Álvarez o la calle del Nueve de Mayo, donde se sitúa el Centro Comercial Salesas.
Existen además diversas grandes superficies: el Centro Comercial Los Prados, situado en el barrio de Teatinos en los terrenos del antiguo matadero junto a la autopista A-66, el centro comercial Parque Principado, que aunque ubicado en la frontera con el concejo de Siero, concentra a multitud de ovetenses a diario que acuden allí a realizar sus compras, y por último, desde marzo de 2008, el centro comercial Espacio Buenavista, en el Palacio de Congresos Princesa Letizia, barrio de Buenavista.

Para sus desplazamientos por la ciudad de Oviedo, le sugerimos alquilar un vehículo, es práctico, comodo y asequible, consulte las ofertas que hay en alquiler de coches en Oviedo.


OCIO
Sidrerías: si bien es cierto que todo el perímetro de la ciudad está plagado de excelentes sidrerías donde degustar la sidra, así como tomar algo para picar o cenar, debe mencionarse la zona de la calle Gascona y sus alrededores (ahora denominada Bulevar de la Sidra), donde se concentran varios locales, amén de restaurantes y se realizan actividades relacionadas con este mercado como concursos de escanciadores, la Semana de la Sidra, etc. Otra zona destacada para cenar con varios tipos de locales es Valentín Masip y la Plaza Pedro Miñor.
Es sabido que tomando culinos en exceso se puede llegar a alcanzar cierta embriaguez, ligera o sustancial, pues a pesar de su escaso graduaje la sidra tiene la chispa necesaria para que, animada con la conversación y el trajín del vaso circulando de mano en mano, lleguemos a alcanzar un alto grado de sintonía con el ambiente y las observaciones de nuestros contertulios. También llegan, si se precia, las típicas exaltaciones da la amistad, algún cántico popular... Si hay gaita de por medio, mucho mejor sabe la sidra y mejor se pasa.

A parte de amiga de tertulias de bar y de desenfado festivo, la sidra es un condimento especial para muchas recetas regionales, y también un acompañante único en la mesa. Existen un buen número de platos asturianos que sin ella pierden su razón de ser.
Además de servir de perfecto estimulante para el encuentro entre amigos y las comidas más sabrosas, se le atribuyen a la sidra un buen número de virtudes en el terreno de la salud, pues en su justa medida es uno de los más naturales diuréticos, asimismo se dice que sirve para favorecer el control del colesterol y las enfermedades coronarias.
Pubs: la movida nocturna se concentra en Oviedo preferentemente en el casco antiguo de la ciudad, donde se han de mencionar las calles Mon (centro por excelencia de la movida), la calle Oscura, San Isidoro, la Corrada del Obispo, la Plaza del Paragüas, la calle Cimadevilla y la calle del Rosal. La zona de Jovellanos, al lado de Gascona, se impone como una zona para un público más maduro.
Discotecas: hay en la ciudad varios locales de este tipo dispersos por su geografía, entre las que destacan el Tribeca, Studio 18, Discoteca Jet, Cubik Club, La tintorería, Salsipuedes, Disco Universal y El Morgana.

GASTRONOMÍA
Además de en el corazón, Oviedo se puede llevar en el paladar. En los restaurantes y sidrerías de la capital del Principado se dan cita la mayoría de las cocinas asturianas, las especialidades de la costa y la montaña, las recetas de los municipios de la región, representados todos ellos en menús del día y extensas cartas a pie de calle. Un crisol de sabores siempre matizado por el buen hacer de los cocineros locales.
Prolifera en Oviedo la cocina tradicional, la nueva y la alta cocina, empleando en todos los casos los productos naturales de una tierra que parece inagotable en materias primas. Tapeo, cocina de guisanderas, platos típicos, renovadores, ambiente de sidrerías, vinacotecas y delicatessens, todo se auna en la capital para mayor gloria del buen comer asturiano.

Algunas fiestas de la ciudad incluyen festivales gastronómicos paralelos como el de la Ascensión o el Desarme, que se sitúan a la cabeza de otras numerosas jornadas donde la gastronomía es la protagonista indiscutible. Cada 19 de octubre es tradición en Oviedo la celebración de El Desarme. Una cita histórica para conmemorar el triunfo de las tropas isabelinas sobre las del general Sanz durante la guerra Carlista. Se supone que, como celebración de la victoria, a los soldados se les premió con una copiosa comida. Después de la “fartura” fueron desarmados mientras dormían la siesta. La analogía con los tiempos presentes es evidente. Para los actuales ovetenses, “desarmar” significa ponerse morados comiendo un menú llamado, a su vez, “desarme”. Desarmados después de la gran pitanza, como si se tratase de soldados, en Oviedo se duerme la siesta sin fuerza para nada más. La celebración se remonta un siglo atrás y tiene un menú específico, un tanto pesado y obligado para todos los restaurantes. Los comensales (que reservan mesa con bastante antelación) sólo quieren comer los tres platos establecidos para esta fecha: garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche. Casi nada.

Otro plato típico en Oviedo es la carne gobernada. Carne que puede ser de chamón, sazonada, con cebolla y vino, “gobernada” con mucho tiento para dejarla dorada y tierna, acompañada de patatas fritas y pimientos morrones. Esta receta tiene una tradición antigua: se vendía en el mercado ya guisada; las cocineras la preparaban en unos fogones a la vista de los paseantes. El plato forma parte de otra de las citas gastronómicas de Oviedo: las jornadas de La Ascensión, celebradas sin fecha fija en mayo o junio, 40 días después de la festividad de la Resurrección. Es un multitudinario punto de encuentro y de homenaje a los hombres del campo y a los productos de Asturias. Además de feria de artesanía y mercado tradicional, feria ganadera y festival folclórico, La Ascensión incluye un apartado gastronómico donde se da buena cuenta de la carne gobernada. Además se exalta la primavera y su dieta con menestra del tiempo y una tarta de queso con cerezas.

La pasión de los ovetenses por la comida también tiene su versión campestre en la festividad del Martes de Campo, hacia mediados de mayo (el primer martes de Pentecostés). El acto principal de este día es la multitudinaria, festiva y colorista gira en la que grupos de ovetenses y también foráneos dan buena cuenta del bollu preñau (bollo de pan de trigo en cuyo interior se coloca un chorizo asturiano; al cocerse juntos en el horno el chorizo se impregna del sabor a pan y viceversa) y del vino en el Campo de San Francisco y otros espacios verdes de la ciudad.

Oviedo es el lugar más idóneo para probar la excepcional calidad de los productos con denominación de origen en el Principado, como la carne roxa o los quesos artesanos de su geografía: Cabrales, Gamoneu, Afuera l Pitu, Ahumado de Pría, quesu de los Beyos, de Porrúa y un largo etcétera relativo a la gran mancha quesera que es Asturias. Otros productos de alta calidad resultan ser los pescados y mariscos que se subastan en las lonjas asturianas, así como las multicolores piezas de una huerta muy surtida.

El plato rey en Oviedo, como en el resto de Asturias, sigue siendo la fabada, con sus fabes de la granja y su compangu, compuesto por morcilla, lacón, tocino y chorizo.

Por supuesto que para regar tantas delicias, y para "bajar la comida", la sidra sigue siendo la bebida número uno: tonificante, diurética y digestiva. Según una costumbre que viene de antiguo, los lagareros de Oviedo y de los concejos limítrofes solían celebrar espichas ocasionales en sus instalaciones para dar a conocer la producción de la temporada. Hoy muchos de estos llagares se han especializado en ofrecer espichas durante todo el año. En ellas degustamos sidra acompañada de empanadas, huevos duros, chorizos a la sidra, lacón cocido, embutidos, quesos y carnes a la parrilla. En los llagares está garantizado un entorno populoso y animado.

La sidra, que está por todas partes, es también una materia prima de primer orden para numerosas recetas ovetenses. Quizás la más famosa sea la merluza a la sidra.

Los dulces son un punto fuerte de la ciudad, destacando los archiconocidos carbayones, unos riquísimos pasteles hechos a base de hojaldre y una masa de almendra, huevos y azúcar, preparada con una copita de jerez dulce y gotas de limón. Otros dulces dignos de mención son los picatostes, los frixuelos –especie de crêpes-, les casadielles –pasteles de hojaldre rellenos de nuez- o el arroz con leche, cubierto de una capa de azúcar cristalizado y quemado. La repostería tiene su colofón en los refinados bombones de Peñalba y los populares moscovitas, unas exquisitas pastas de té con baño de chocolate.


LA CERÁMICA  DE FARO

Acercarse al pueblo de Faro, en parroquia de Limanes, concejo de Oviedo, es pisar un terreno pionero en la cerámica asturiana. Ya hace dos siglos que en esta aldea se dedicaban a la fabricación de ollas, jarros y otras vasijas de barro. Su alfarería llegó a constituir toda una importante industria, sobre todo a lo largo del siglo XIX, cuando los artesanos de Faro abastecían al centro de la región de los utensilios domésticos propios de la época.


Arqueológicamente se ha comprobado que la producción alfarera en esta aldea se remonta al menos al siglo XI. El catastro del Marqués de la Ensenada, en el siglo XVII, ya constata la presencia de 72 alfareros. Coincidiendo con la etapa de la industrialización, cuando el vidrio y el metal vinieron a suplir rotundamente los usos del barro, Faro se fue despoblando y sus alfareros emigraban a los núcleos rurales, donde aún era una necesidad sus productos. El Oriente de Asturias acaparó buena parte de esa emigración, siendo famosos los alfareros de Piloña, Parres y, principalmente, Cangas de Onís, donde llegaron a existir cinco alfarerías. El sobrenombre de Barrio de los alfares, con el que se conoce a la zona alta de Cangas, es un vestigio de aquel pequeño esplendor.

En la aldea de Faro sólo se conserva una alfarería de carácter familiar, empeñada en mantener la producción y enfocando su trabajo a los nuevos usos de la cerámica: su valor estético y decorativo por encima de cualquier otro. Las formas que hoy en día se trabajan en Limanes son los platos, escudielles, botijos, figuras: el gallu y la gallina, botíes o bacenilla; también se trabajan nuevas líneas como las cenefas, los revestimientos para interiores y exteriores y algún que otro regalo de empresa.

La cerámica básica de Faro puede diferenciarse claramente en dos tipos. La de color pardo oscuro, a veces casi negro, que se obtiene con la mezcla de tres barros a alta temperatura, muy ricos en materias silíceas y ferruginosas que se extraen de la misma zona; y la cerámica vidriada, esmaltada en blanco con decoraciones en verde, amarillo, marrón y azul.

Los motivos decorativos son geométricos y naturalistas, vegetales y animales. Entre estos últimos destaca la “paxara”: mitad pez, mitad pájaro.

EL CLIMA DE OVIEDO
El clima general es oceánico, con precipitaciones abundantes repartidas a lo largo del año y temperaturas suaves tanto en invierno como en verano. Debido a lo abrupto de la geografía asturiana hay infinidad de microclimas, podríamos distinguir cuatro "microclimas principales" por así denominarlo en el Principado. La franja climática del litoral, muy influenciada por el mar, otra franja climática en el Suroeste del Principado, con un clima más continetalizado, la franja central que aunque oceánico, no está tan influenciada por el mar como la litoral y el Clima de Montaña en todas las regiones de la Cordillera Cantábrica, con importantes nevadas, que en cotas no muy altas, pueden comenzar en Octubre y prorrogarse hasta Mayo, aunque no es raro ver algún copo en cotas inferiores a los 2.000 metros en los meses de verano.


PARA LLEGAR A OVIEDO

Oviedo, por su estratégica situación y el hecho de ostentar la capitalidad del Principado de Asturias, es un relevante nudo de comunicaciones. Su principal acceso desde La Meseta se lleva a cabo por la autopista de peaje A-66 entre León y Campomanes, que enlaza con la autovía Campomanes-Oviedo. Otra opción, más atractiva desde el punto de vista paisajístico, aunque menos recomendable por las especiales características de su trazado (infinidad de curvas, pronunciadas rampas, piso peligroso a causa del hielo, la nieve o el agua...), es venir de León por el puerto de Pajares siguiendo la N-630, Gijón-Sevilla. Desde el este o el oeste peninsular, lo normal es utilizar la Nacional 634, Santander-La Coruña, que cruza de parte a parte Asturias.
Oviedo es el arranque sur de la autopista «Y» —que conecta la ciudad con Gijón y Avilés— y sale hacia el resto de Asturias a través de varias carreteras regionales, como la renovada AS-18, antigua carretera de Gijón o N-630; la AS-232, al noroeste (hacia el concejo de Las Regueras); al sur, las AS-242 (a Mieres desde Olloniego, por los altos de La Manzaneda y El Padrún), AS-322 (por Las Caldas al concejo de Ribera de Arriba) y AS-228 (por Trubia hacia los municipios de Santo Adriano y Quirós), o por el sudeste, las AS-243 y 244 (al término municipal de Langreo). La compañía de autobuses ALSA efectúa, con regularidad, viajes regionales, nacionales e internacionales.
La comunicación exterior por ferrocarril la facilitan las compañías RENFE, que conecta regularmente Oviedo con las ciudades de León, Madrid, Barcelona y Alicante, y, en menor medida, FEVE, que mantiene abierta una línea interregional con Ferrol y otra con Santander-Bilbao.
Para llegar también se puede recurrir al avión, aterrizando en el Aeropuerto de Asturias, localizado en el municipio de Castrillón (parroquia de Santiago del Monte), de donde entran y salen vuelos nacionales e internacionales. Está a 43 km de Oviedo; para salvar esa distancia se utiliza la vía rápida N-632 entre el Aeropuerto y Avilés; una vez en esta villa, se coge la autopista «Y» hasta alcanzar la capital de la comunidad autónoma.

 

www.avantspain.com ha desarrollado para usted un sistema de reservas fácil y rápido con el que reservar su coche de alquiler en Oviedo no le llevará más que un par de minutos.

Reserve su coche de alquiler en Oviedo al mejor precio del mercado, con precios todo incluido. Nuestros coches de alquiler en Oviedo no tienen más de seis meses de antigüedad.

El pago de su coche se realiza siempre en destino, no teniendo que hacer pago online. No hay gastos de cancelación ni modificación y www.avantspain.com pone a su disposición un call center con el que comunicarse por si tiene dudas o por si desea reservar su coche de alquiler en Oviedo por teléfono.

Eche un vistazo a nuestra web www.avantspain.com, encontrará los mejores precios online para su coche de alquiler en Oviedo , una flota variada, precios con seguro a todo riesgo incluido, y un servicio óptimo.

coches de alquiler Tenerifealquiler de coches en Logroņoalquiler de coche Logroņocoches de alquiler Logroņoalquiler de coches en Ibizaalquiler de coche Ibizaalquiler de coche Chiclana de la Fronteraalquiler de coche Zaragozacoches de alquiler Zaragozaalquiler de coche Chiclana de la Fronteracoches de alquiler Ibizaalquiler de coche Ibizaalquiler de coche Ibizaalquiler de coche Zaragozacoches de alquiler Zaragozacoches de alquiler Logroņoalquiler de coche Zaragozaalquiler de coches en Capdeperaalquiler de coche Tenerifealquiler de coche Capdepera